#15M, el futuro no está escrito

Según se acerca la fecha en la que se cumple un año de las movilizaciones que se iniciaron el 15 de mayo de 2011, diversas personas me han hecho estas y otras preguntas, online y offline. Me defino como quincemayista, es cierto, pero eso no me convierte en algo diferente de cualquier otro ciudadano: observo, dialogo y saco mis propias conclusiones. Hay personas que necesitan respuestas claras y convincentes para seguir adelante. Yo no puedo dárselas. Tampoco las necesito.

Cuando, hace un año, me acerqué a la Plaza de Cibeles sentí algo que era distinto a lo que había sentido en muchas de las manifestaciones que he ido cubriendo en los últimos años. No es algo racional: sonreí. Y miré a la gente que tenía a mi alrededor, que también sonreía. Acompañé desde la cabecera a todas aquellas personas que sacaban con energía la indignación al sentirse defraudados por el sistema. Pero no lo hacían con agresividad sino con ilusión y bastante sentido del humor.

Las acampadas no fueron algo preparado y surgieron del deseo de una serie de personas de reivindicar un cambio social. Ese deseo lo compartieron miles en todo el mundo. En Madrid, pudimos ver la Puerta del Sol como nunca la habíamos visto: ya no era una plaza de granito, dura y fría, estaba rebosante de calor humano y de esperanza. Habíamos “conectado”.

Quienes han querido desprestigiar a la gente que estuvo esos días en las plazas y durante meses en las asambleas de barrio, no sintió esa cercanía con “el otro”. A lo mejor no la necesitaban, a lo mejor la habían encontrado de otra manera. Pero lo que es inexplicable es que deseen acallar las voces de los que buscan mejorar la vida de todos y transformar un sistema injusto y cruel en un lugar de crecimiento común.

”¿Qué es el #15M?”, llevan doce meses preguntándose unos y otros y exigiendo una respuesta a los que nos hemos autodenominado quincemayistas, irritados ante el silencio. Y en ese proceso de definición, que acota y cercena la grandeza de un despertar colectivo, se están perdiendo lo más importante: salir a la calle y hablar con la gente. Puede que no estemos todos de acuerdo, puede que existan todo tipo de contradicciones, pero desde el respeto se puede escuchar y aprender. Para eso, por supuesto, no puedes pensar que tienes la verdad en la mano y que esto es un “nosotros contra vosotros”, sino un “nosotros Y vosotros”.

Cuando un periodista pregunta ”¿Por qué no hay interlocutores en el #15M? ¿Cómo puedo entender lo que pasa si no hay un portavoz?” es que no ha roto el esquema que tenía y sigue considerando que sólo existe una manera de informar: las versiones oficiales del partido X, el sindicato Y o la organización Z. De ahí la parálisis de muchos profesionales que parecen haber olvidado cuál es la función del periodismo: contar lo que pasa. ¿Las fuentes? Qué mejores fuentes que tus propios ojos y oídos.

El paradigma ha cambiado y el pensamiento distribuido empieza a fluir sin necesidad de líderes que escriban la hoja de ruta. El #15M no es nada en sí mismo, es un sentimiento de ilusión compartido que nos ha ayudado a “conectar”. Nada más y nada menos. La sociedad, como nuestros cerebros, es maleable, se puede cambiar. Se están creando nuevos circuitos que nos ayudarán a transitar una nueva forma de entender las cosas. Está todo por hacer… y menos mal.

Sería genial poder hablar de ello. ¿Nos vemos en las plazas y lo comentamos? 🙂
#12M15M

6 comentarios

  1. Buen post, Patricia. Esa es la clave; ¡Buen rollo y fraternidad!
    La primera vez que llegué a la plaza, 1/2 docena de desconocidos se acercaron a hablarme. Te aseguro que en mi ciudad, puedes pasarte un año entero para acumular el mismo número de interlocuciones con extraños, y la mitad de ellas son broncas de tráfico, o algún despistado que te pregunta por alguna dirección.

    Este es un movimiento ciudadano de participación, sin líderes y horizontal que evoluciona continuamente. Grandes retos y dificultades nos aguardan,(desgaste, criminalización, división, violencia…)
    No será fácil, debemos ser tenaces y creativos. Si fracasamos, este caos político y económico que sufrimos en la actualidad, nos abocará sin remisión al desastre y la barbarie.

    Un abrazo quincemayista!!!
    http://15mikel.blogspot.com/

  2. Completamente de acuerdo con este post, me has hecho sonreír, como cuando el 15 de Octubre salí a la calle y sentí esa sensación.

  3. Muy de acuerdo! Yo estuve en Barcelona, sólo un dia, en una assamblea multitudinaria, una hora, pero a partir de ese dia mi vida ha cambiado para siempre. Sentí esa sensación.

  4. Excelente reflexión. Estoy de acuerdo con su espíritu positivo.

    Ahora bien, hace falta seguir concretando objetivos y formas de llegar a ellos. Captando mejor los signos globales de los tiempos.

    Y, sobre todo, crear una genuina fraternidad que, unida a la dignidad y a la ejemplaridad, es la única garantía para el avance del movimiento.

    (¿Demasiado? No soy optimista, pero ese es el único camino).

    Saludos cordiales.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.